Hola me llamo Viki y os quiero contar una experiencia que he tenido muy agradable, os tengo que decir que tengo 35 años y estoy casada.
Todo empezó hace unos dos años cuando a mi marido en nuestros juegos en la cama se le empezó a meter en la cabeza que le encantaría verme con otro hombre, yo al principio no le hacía caso, pero tanta era su insistencia que yo incluso me calentaba pensando en ello y llegábamos a unos orgasmos increíbles, él seguía insistiendo e insistiendo pero yo no me atrevía aunque tengo que reconocer que cada vez me atraía la situación más y más.
Estábamos de vacaciones y mi marido me propuso que saliéramos indicándome que me pusiera sexi que quería lucirme, ese día yo me puse mi ropa interior más sexi y encima una blusa y una falda corta que sabía le gustaba a mi marido, salimos a pasear y mi marido solo hacía que tocarme de vez en cuando y yo le decía que estuviera quieto, entramos en un bar y pedimos unas cervezas y mi marido muy juguetón seguía tocándome por encima de la falda y a veces metiéndome mano, todo ello poco a poco me iba poniendo caliente y más en la situación de que alguien nos podía ver, él me seguía diciendo que era una cobarde y que lo pasaríamos muy bien si me dejaba aunque solo fuera acariciar por otro, yo le decía que eso solo lo decía de boca que si en algún momento me decidía que él se volvería atrás y me lo echaría por cara, él repetía que no, que era una cosa normal entre parejas que se quieren y que buscan nuevas sensaciones, tanto me insistía y mientras me seguía calentando que al final le dije que lo intentaría pero donde y como yo quisiera, él en ese momento muy contento me dijo que de acuerdo y que quería hacer.
Yo no sabía que decir y se me ocurrió que mientras lo pensábamos y se hacía más tarde podríamos ir al cine, mi marido estuvo de acuerdo y fuimos al cine que había más cerca, entramos con la película ya empezada y nos sentamos en una fila de las últimas como solíamos hacer, al entrar en la fila para sentarme tropecé con alguien y me disculpé retrocediendo y sentándome en el asiento anterior, mi marido se sentó al lado mío, viendo la pelicula mi marido seguía acariciándome y yo pensando como y cuando podría ponerle los cuernos al cabrón de mi marido ya que insistía tanto, esto me ponía cada vez más caliente y en un momento de la película miré hacia la persona que se sentaba a mi lado y observé que me miraba las piernas, supongo que porque notaría que mi marido me estaba, en algunos momentos, acariciando, desde ese momento me puse muy nerviosa y le miraba de vez en cuando para ver si seguía observándome.
Mi marido estaba más tranquilo y estaba mirando atentamente la película y en ese momento se me ocurrió que porque no podría ser ahora y con el muchacho que estaba a mi lado, y ponerle los cuernos en ese momento a mi marido que no se enteraba, dicho y hecho, empecé a acercar mi pierna discretamente hacia la del muchacho y en un momento la tenía pegada a la de él, inicialmente noté como la separaba como si tuviera un resorte, pero al ver que yo insistía el muchacho pegó la suya a la mía y empezó a moverla un poco, yo me incliné un poco hacia mi marido como muy amorosa y le puse muy fácil al chico el que pudiera meterme mano.
Inicialmente no pasó nada y yo me sentía muy nerviosa y excitada a la vez pero no me atrevía a ir más allá, en eso noté como unos dedos empezaban a acariciar por encima de la tela de mi falda, solamente eso me puso superexcitada y me notaba muy mojada, me removí en el asiento intentando facilitarle la labor y al poco tiempo noté como los dedos empezaban a acariciarme las piernas y subían hacia mis bragas, yo me abrí de piernas poniendo mis manos sobre la falda y ayudé al muchacho a que llegara a mis bragas, le miraba de vez en cuando y le notaba muy nervioso y excitado, él me acariciaba por debajo de mi falda yo ya superexcitada pasé disimuladamente mi mano sobre su mano y me la apreté sobre mi chocho muy fuerte e inmediatamente le puse mi mano en su polla que noté durísima y muy gorda.
No pudiendo aguantarme más, le susurré al oído al muchacho que me siguiera cuando me levantara, en ese momento me giré a mi marido y le dije que iba a salir un momento y que me esperara, él me preguntó si me pasaba algo y yo le dije que no, que estaba todo bien, y que estuviera tranquilo que le iba a complacer en lo que quería, salí a la sala de espera y esperé un momento, vi que el muchacho salía y me miraba, entonces me dirigí a los aseos y él me siguió, le dije que esperara un momento y entré en ellos, no había nadie y volví a salir diciéndole que pasara.
Nada más entrar el muchacho se abalanzó sobre mí y me empezó a besar y a sobar, entramos en un aseo y apresuradamente me bajé las bragas y le desabroché el pantalón sacándole una verga dura y gorda que me puse a acariciar, él me había abierto la blusa y me estaba chupando las tetas, me abrí de piernas y le pedí que me penetrarara, cosa que hizo inmediatamente moviéndose rápidamente y haciéndome gozar como una cerda.
Él me decía, puta, más puta, querías esto, pues toma, yo pensaba en el cabrón de mi marido que ya tenía su ración de puta, no tardamos más de cinco minutos en llegar a un orgasmo bestial por mi parte, y sintiéndome llena de leche del muchacho, el cual en cuanto descargó su semen en mi interior salió de mi y me dijo que era una puta muy buena. besándome y saliendo del aseo, yo me arreglé un poco y volví al interior del cine donde estaba mi marido sentado y ya no estaba el muchacho.
Aún chorreando me senté a su lado y él mirándome me preguntó que me pasaba, yo muy mimosa le besé y le dije que nada que me encontraba muy bien y que él tenía razón en todo y que iba a contentarlo igualmente en todo lo que me permitiera hacer, él aún sin salir de su asombro me repetía que que había pasado y yo sin poder aguantarme más le dije que ya tenía un par de cuernos y que esperaba que si a él le gustaba esto que quería ponerle muchos más.
Mi marido besándome me dijo que le encantaba verme así, y que ya que yo lo había hecho cuando y donde había querido que la próxima vez lo quería ver, a lo cual yo acepté, el final de la noche fue excelente con otro polvo interminable con mi marido y después hemos tenido otras experiencias, que en otra ocasion os contaré.







