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Tengo que decir que soy una persona normalita de 35 años de un nivel medio alto tanto económico, social y cultural, estoy casado, pero me gustan las escapaditas con parejas para realizar tríos. Estaba ojeando una sesión de contactos buscando parejas y me encontré un anuncio un tanto sorprendente, decía “Chica de 27 años inexperta busca hombre delicado y respetuoso para sexo” y conteste. Aunque no es habitual en anuncios de este tipo recibí una respuesta y después de varios correos quedamos un día después de trabajar en una casita de campo que tenia su familia y que solo usaban los fines de semana.

El día x a las 7 de la tarde la estaba esperando en una gasolinera a 40 Km. de Madrid y llegó en el coche que yo esperaba y cuando se bajó para echar gasolina pude comprobar que era una muchacha muy hermosa, con una cara muy bonita y aunque ella decía que la sobraban 10 Kg. a mi me parecía ideal, cuando acabó de echar gasolina y sin decirnos nada la seguí y a unos 5 Km. nos desviamos por un camino rural 1 Km. más y llegamos a una casa de campo, por fuera se veía ideal, una casita rodeada de árboles y con el silencio del campo, de lo más relajante.

Nos bajamos de los coches y nos saludamos, se veía que Ana estaba un poco nerviosa y yo intenté relajarla y le dije que no se preocupara, le pregunté que si yo la agradaba, había sido una cita a ciegas total, me comentó que si y yo le dije que ella también era muy bonita mientras que juntábamos nuestras bocas en un largo beso.

Nos dispusimos a entrar en la casa, me la estuvo enseñando, pasamos al salón para encender la chimenea, aunque la casa estaba a una temperatura muy agradable, el fuego de la chimenea es muy agradable. Ella mientras preparaba unas Coca Colas y ponía música relajante.

Al terminar nos quedamos mirando y me volvió a decir que estaba muy nerviosa, yo la abracé y la tranquilizaba con mis palabras, nuestras bocas se encontraron y nuestras lenguas se entrelazaban de una forma apasionada, me comentó que aunque tenía 27 años era casi virgen, la habían desvirgado a los 21 años de una forma muy traumatizante por una apuesta del chico con sus amigos y que desde entonces rechazaba a todos los chicos, había decidido poner el anuncio para intentar salir de este bache y por eso me había elegido, suponía que yo, 9 años mayor que ella la iba a saber comprender y enseñarle todo sobre el sexo. Yo estaba súper contento, me había elegido para desvirgarla, después de 6 años eso se vuelve a cerrar y para enseñarle todo, le pregunté que si realmente quería todo y me dijo que menos sado y lluvia dorada lo quería probar todo.

Me senté en unos cojines frente a la chimenea y nos volvimos a fundir en besos mientras mis manos acariciaban todo su cuerpo, acariciaba sus pechos por encima de la camisa y notaba que sus pezones estaban muy duros, poco a poco fui quitando botones y ropa hasta conseguir liberar sus pechos, eran de un tamaño medio pero tenían una gran aureola y un pezón delicioso que enseguida empecé a acariciar con mi lengua y con mis manos presionaba todo su pecho, Ana estaba perdiendo su nerviosismo y soltaba pequeños gemidos de placer susurrándome que lo hiciera con delicadeza, yo le decía que ella solo tenía que relajarse y dejarse llevar, me gusta tratar a las mujeres con mucho respeto y siempre con dulzura.

Poco a poco fui bajando mis manos hasta conseguir meter la mano por debajo de su falta y acariciar el interior de sus muslos, Ana se estremecía con cada caricia, roce su sexo por encima del tanga y vi que estaba muy mojada, ella se levantó impaciente y se liberó de la falda, apareció delante de mi un estupendo cuerpo con un minúsculo tanga rojo que no dejé que se quitara, le dije que teníamos toda la noche y que no teníamos que tener prisa.

Yo también me quité la camisa y nos volvimos a fundir en caricias, le dedicaba mucho tiempo a los pechos, como ya os he dicho antes me encantan los pechos y estos me estaban volviendo loco, mis manos apretaban su culito, o culazo, creo que era aquí donde decía que le sobraban los 10 Kg. y separando el tanguita empecé a acariciar su chochete, en menos de 1 minuto se corrió como una loca diciendo que era maravilloso.

Nos quedamos tumbados un momento y me dijo que deseaba que subiéramos a su habitación, al ver la cama le dije que era pequeña y decidimos ir a la de sus padres, antes de tumbarnos se acercó y me quitó los pantalones y al retirar el slip apareció mi polla como un resorte, la animé a que la tocara, lo hacía con timidez pero poco a poco se iba animando y la acariciaba toda, la animé a que se la metiera en la boca pero decía que la daba un poco de asco, no la forcé, le dije que no se preocupara, que a todas las mujeres que conocía las gustaba chuparla y que ya llegaría el momento.

Nos tumbamos en la cama y empecé a besarla otra vez pero esta vez desde las orejas hasta llegar a la altura de su sexo, la besaba y acariciaba alrededor de sus braguitas despacito pero provocando en ella una gran excitación, después agarré con mis dientes los bordes del tanga y lo fui bajando hasta quitárselo por completo, ahora si, tenia a una chavala morena de 27 años, 172, 68 kilitos y casi virgen, desnudita y dejándome hacer lo que quisiera, fue uno de los momentos más deliciosos de mi vida.

La separé las piernas, dejando al descubierto una rosadita raja totalmente depilada a la que acerqué mi lengua y empecé a lamer su delicioso clítoris, Ana decía que era maravilloso y que cuantos años había desperdiciado por culpa de un cabrón, para mayor comodidad me puse en la posición del 69, Ana me acariciaba los huevos y mi polla colgaba cerca de su cara, la volví a animar a que se la metiera en la boca, ella era reacia y le pregunté si le gustaba que yo le comiera la clítoris, me contestó que era delicioso, lo tenía fácil, igual de delicioso sería para mi si ella me la chupaba, le dije que si me corría ya le avisaría para que se quitara, poco a poco fue acercándosela a la boca hasta que acabó dándome unas chupaditas pero le volvió a dar asco y se retiró, con mi calentura le devoraba su almeja, cuando estábamos muy calientes los dos cambiamos de posición y le dije que se la iba a meter, que no se preocupara, que estaba muy caliente y húmeda y no habría ninguna dificultad.

Coloqué la punta en su sexo y empecé a rozarlo, ella se volvió a poner muy tensa y al intentar ir entrando en su sexo veía que era imposible, estaba cerrado y si apretaba decía que la dolía, apenas conseguía meter 2 o 3 centímetros y en el mete y saca me corrí como un niño, estaba tan excitado que no puede aguantar más, Ana se disculpaba por no haber podido relajarse para que pudiera penetrarla, le comenté que nos quedaba toda la noche para intentarlo, volví a bajar mi boca a su sexo y estuve jugueteando con mi lengua hasta que Ana volvió a tener un orgasmo brutal, nos quedamos abrazados y muy relajados.

Habían pasado 2 horas desde nuestro encuentro y le propuse ir a cenar a un restaurante y a tomar unas copas al pueblo, decidimos ir a uno de carretera a 30 Km. para evitar a conocidos y así disfrutar de la noche. Una vez que cenamos me pidió que las copas nos las tomáramos en la casa que sería más discreto y por si acaso ya llevaba una botella de cava en una nevera con hielo, en estos encuentros nunca sabes y siempre es mejor ir preparado. Preparamos unas copas y nos sentamos en el sofá, le propuse ver una película de video X que tenía preparada, era de una fiesta que se montó una chica con tres hombres, se veía como disfrutaba la chica mientras que la penetraban por todas partes.

Ana cada vez se ponía más caliente con las escenas que veía, pronto volvimos a estar desnudos e hice que se sentara delante de mí, con esto conseguía acariciarla los pechos mientras mirábamos la película, nuestra calentura iba en aumento y Ana empezó a acariciarse su sexo, cambiamos de postura y yo me quedé tumbado en el sofá y le dije que se sentara en mi cara, quería volver a comerla toda, es esta posición ella jugaba con mi polla mientras que veía la película, pero su excitación era tal que poco a poco se fue acercando mi sexo a su boca y empezó a pasar la lengua, poco a poco se animaba e iba metiéndose más trozo, era tanto placer el que me estaba dando que yo movía más y más rápida mi lengua sobre su clítoris.

Ella se agitaba cada vez más y me comía la polla con más intensidad, le avisé de que me corría y en vez de retirarse se la metió más en la boca y acabamos en un orgasmo bestial los dos a la vez, ella escupió un poco del semen sobre una servilleta aunque decía que no le desagradaba e incluso me limpió los restos con su boca, me prometió que la próxima vez se tragaría todos mis jugos.

Ana decía que estaba disfrutando mucho de nuestro encuentro y que estaba muy contenta por la calma y delicadeza que estaba teniendo con ella. Yo me alegraba pero sabía que no podíamos acabar sin haberla follado bien y si podía también tenía que llenar su culo que para mí sería la primera vez y esto me excitaba mucho, me había dado carta libre, cosa que hasta ahora todas las mujeres (5) con las que he estado se han negado en rotundo.

Comenté a Ana que me apetecía bañarme, me gusta mucho la limpieza, y que me gustaría que lo hiciéramos juntos, se levantó a preparar el baño mientras que yo servía otra copita de delicioso cava fresquito.

Cuando el baño estaba a punto nos metimos, nos colocamos sentados, uno enfrente del otro y con las piernas entrelazadas, el baño era de lo más agradable, agua calentita, con una sales que daban un olor especial y frente a mi un cuerpo maravilloso, estuvimos hablando de varios temas intrascendentes mientras nuestras manos acariciaban lo que llegaban a alcanzar, volvía a repetir que me agradecía como me portaba con ella y que le hiciera pasar una noche inolvidable. Me levanté y me tumbé sobre ella para volver a fundirnos en un beso, un beso en el que cruzamos nuestras lenguas y que volvió a animar la fiesta, mi polla estaba reaccionando frenéticamente mientras que yo deseaba hacerla una chica muy, muy feliz, a más gozara ella, más gozaría yo.

Nos pusimos de pie para poder acariciarnos mejor y mientras que nos caía el agua nos devorábamos, ella estaba muy excitada y yo deseaba poder metérsela muy dentro en su húmedo y caliente chochete. La pedí que se diera la vuelta y se inclinara, me quedó su culito en pompa y le pedí que me dejara probar con su culito, me pidió que tuviera cuidado, para mi también era la primera vez y no sabía como acabaría la cosa. Apunté mi polla a su agujero e intenté apretar suavemente, aquello no cedía y probé a untarme bien de gel y volví a apretar, entró un poquito y ella se quejó pero me dijo que siguiera, poco a poco y dando pequeños gritos fue entrando, tenía unos 5 cm. y me pedía que la metiera de golpe y que le rompiera el culo.

El placer era enorme, el culito estaba muy prieto y la sensación de placer era enorme, la agarré fuerte de sus caderas y a la vez que yo apretaba contra ella, Ana apretaba su culo contra mi cuerpo, desapareció toda en su culo mientras que empezaba un movimiento de vaivén delicioso, ella gritaba que no parara entre sollozos y gemidos, era la primera penetración total y los dos gozábamos a tope hasta que le inundé su culo de jugos mientras ella se corría. Nos separamos y quedamos abrazados bajo el agua, los dos muy quietos y disfrutando del inmenso placer que habíamos tenido.

Nos volvimos a enjabonar y nos limpiamos bien, salimos y nos secamos mutuamente, despacito y recreándonos. Luego fuimos otra vez a la habitación de sus padres, estábamos agotados y necesitábamos descansar.

A eso de las 4 de la mañana me desperté un poco bruto, Mari estaba de espaldas y empecé a acariciarle los pechos, lo hacía despacio, estaba disfrutando muchísimo pero a los 10 minutos se dio la vuelta y me dijo que era un cabrón, que tenía mucho sueño y que la había puesto súper cachonda otra vez, me lancé a por sus pechos y los devoraba, yo también estaba muy caliente, pasamos a la posición 69 y otra vez tenía mi polla en la boca, mientras que yo saboreaba sus jugos y le decía que había aprendido muy pronto, Mari decía que era delicioso y ya no la daba ningún reparo, es más lo deseaba.

Cuando noté que se acercaba un orgasmo la hice detenerse, me coloqué un preservativo y le pedí que se relajara, le levanté una pierna y volví a saborear su rajita, estaba muy caliente, entonces me dispuse a intentar la penetración, esta vez se deslizaba sin problemas, es más ella me pidió que continuara y le avisé de que la tenía todo dentro, empecé un movimiento y al cuarto apretón noté como se corría, mientras yo continuaba cada vez más rápido hasta que me fundí en otro gran orgasmo. Nos abrazamos y Mari lloraba de felicidad, contaba que no había sentido dolor, solo un intenso placer. Es natural, era la primera vez que follaba de forma placentera. Nos abrazábamos fuerte y la pedí que nos volviéramos a dormir, antes de irnos a trabajar cada uno teníamos que volver a repetirlo.

Cuando me desperté por la mañana estaba solo, Ana se había estado duchando y salía del baño con un delicado body rojo que la hacía más hermosa, me miró a los ojos y me pidió calma, ahora era ella la que quería llevar las riendas, se tumbó a mi lado y empezó a acariciar mi sexo, aquello reaccionaba y empezó a besarlo, me besaba desde la punta hasta los huevos, era delicioso. No me dejaba tocarla y yo estaba que no podía más, me dijo que no me preocupara, quería tragarse toda mi leche. Se metía la puntita en la boca y presionaba con los labios, entonces se la metía hasta el fondo sin soltar, el placer era enorme y no pude más, mi leche salió disparada a su garganta aunque no se le cayó ni una gota, chupaba para limpiarla toda.

Había sido fantástico. Y le pedí que ahora sería ella la que disfrutaría, le comí el chochete durante 15 minutos y antes de que se corriera se la volví a meter, pero me costaba mucho, ya no tenia potencia y tuve que volver a meter mi legua para hacer que se corriera. Me disculpé por no haber podido acabar, pero es que llevábamos tremenda noche.

Mientras escribo esto estoy muy cachondo, recordando la preciosa tarde noche y pensando en la que me espera mañana que me vuelvo a encontrar con Ana Maria.

Espero que os haya gustado esta historia que es real en un 95% y espero todos vuestros comentarios. Si hay alguna mujer o pareja que quiera una aventura, que me escriba, os contestaré a todos con fotos.