Ana me desvirgó
Soy un amante empedernido de las maduras. Tenía 18 años, todavía era virgen hasta ese día. Mi madre es de las mujeres que tienen muchas amigas, y suerte la mía.

Esta amiga tenía una hija que era amiga mía desde chicos. Así que cada vez que podía iba a su casa a ver a su mamá, la cual se llamaba Ana. Ella debe medir 1.73, delgada, muy bien formada, sus tetas son muy jugosas y bien formadas, pelo castaño claro, color de piel bien claro, un culo muy rico, cuando usa pantalones apretados se ve lo jugoso que puede llegar a ser.

Ahora que tienen una idea de como era su físico, ahora hablemos de su carácter, es la típica mujer que se ríe de la vida y todo le parece bien, no tiene tabúes y harto simpática, ahora vamos al relato.

Un día mi mamá me dice que la acompañe a comprar unas cosas al supermercado, yo al momento no pude así que le dije que se fuera y después nos encontrábamos en el supermercado. Ella dijo que para hacer tiempo iba a pasar donde su amiga Ana así que la pasara a buscar a su casa. Cosa que hice al poco rato de terminar, me fui caminando pensando en Ana (las hormonas a mil, en más de una ocasión me hice una paja pensando en Ana). Mi sorpresa al llegar, fue que cuando ella abrió la puerta, un poco asombrada de recibir una visita mía, sabiendo yo que su hija estaba de viaje, le expliqué en lo que habíamos quedado con mi madre y entendió, pero me respondió:

- Tu mamá no ha venido para acá. - Quizás se demoró un poco - Si, bueno si quieres puedes pasar y esperarla un rato.

Cosa que asentí sin problema.

Ella llevaba puesto un pantalón café, de jeans, muy apretado, y una polera que parecía peto, sin sostenes, los pezones se notaban por sobre la polera, a veces la polera dejaba ver el ombligo. Me hizo pasar, me senté en el sillón del living comedor y ella me dijo que volvía al tiro que iba a la cocina. Cuando volvió, llegó con un cigarro prendido, se sentó en el sillón de enfrente mío, mientras la veía fumarse ese cigarro no dejaba de pensar en como seria follarla, cosa que me tenia a mil, al poco rato me pregunta

- Tu mamá dijo que iba a venir para acá, ¿no?, ¿cierto? Yo- Si. - Ah… - ¿Estás sola? - Si, como tú bien sabes mi hija y mi esposo están de viaje.

Si había una oportunidad de hacerla mía, era ahora, la casa estaba sola, ella estaba sola, se dieron las cosas para que me excitara bastante. Más encima podía ver sus pezones por sobre la polera, sin darme cuenta tenia una erección, cosa que disimulé cruzando las piernas. Se paró y me dijo que la esperara por que tenía que ir al baño. Yo no podía aguantar las ganas de follarla o pajearme, si no era una cosa era lo otro. Me traté de esconder bien la verga, pero sin darme cuenta, ella estaba atrás de mí y con una pregunta en tono serio me dijo.

- ¿Te pica el pantalón? Yo- Si un poco. - jajajajaja

Fue a sentarse en el sillón de nuevo y me dijo: Ven para acá, me preocupé, pensando en la erección que tenía.

- ¿Que pasa? - No nada. - Entonces ven para acá. - Bueno.

Al momento de pararme me percaté de que se notaba mucho la erección, fui hacia ella, me iba a sentar, cosa que fue interrumpida por una mano sobre mi pantalón altura del cierre.

- Veamos que tenemos aquí.

Dijo ella mientras me bajaba el cierre y me abría el pantalón, después metió la mano, tomó mi verga en sus manos y dijo: -Vaya estás bastante excitado, ¿yo te excito?. No sabía que decir, pero a esas alturas ya no había vuelta atrás. Si, me excitas bastante, tan solo mira como estoy de duro…

Me miró a los ojos, sin darme cuenta ya tenia la verga en su boca, a veces la sacaba y sentía su aliento en mi glande, para después lamérmela por todos lados, cuando la metía en su boca, la apretaba suave con los dientes, y se quejaba con unos gemidos que me solo me excitaban más, después me dijo:

-Quiero que te vayas en mi boca, quiero toda tu leche.

Se paró, se sacó la polera y con un suave empujón me tiró hacia el sillón al cual caí sentado.

Siguió chupándome la verga, era El Cielo, la tibiedad de su aliento, la humedad de su lengua, sus dientes. Al poco rato me vine en su cara y ella lamía todo sin dejar rastro. Después me guardó la verga dentro del pantalón, se acercó me dio un beso en la boca, me lamió y me mordió la oreja izquierda y me susurró ven. Yo no lo podía creer, me acaban de chupar la verga y vaya que fue espectacular, en especial cuando me fui en su cara.

Ella me llevó a su pieza (en la que duerme con su esposo) una cama grande, blanda, me dice: - Desnúdate y métete en la cama.

Mientras me sacaba la ropa, la perdí de vista, me acosté y sin darme cuenta aparece en el umbral del baño, con una especie de babydoll de seda negro transparente que parecía un vestido y antes que nada me dijo:

-¿Quieres seguir adelante con esto?

Yo acepté con un vago movimiento de cabeza, levantó el cobertor de la cama, en donde estaba yo acostado y se metió, cuando de repente sentí su mano haciéndome una paja, cosa que me excitó bastante, después se sube arriba mío y yo le sobé las tetas y me miraba con cara de ansiosa y sin darme cuenta me tomó la verga y la metió en su conchita, que estaba muy húmeda, era un ir y venir de mi verga, no perdí tiempo en chuparle las tetas, saborearlas por todos lados, hasta que me dijo que estaba en tiempo de quedar embarazada así que le avisara antes de correrme.

Después cuando me iba a correr le dije y en un abrir y cerrar de ojos se dio vuelta y estábamos haciendo un 69, me lamía la verga como nunca y yo ansioso le lamía la conchita y el clítoris, cuando de repente, metí mi dedo en su culo y gimió muy fuerte, un gemido que solo consiguió excitarme mucho más, un par de segundos más tarde, sentí como sus jugos llenaban mi boca y yo no aguanté más y me fui en su cara de nuevo, el sudor solo era un lubricante más, después de terminado esto se acostó al lado mío me dio un beso y nos quedamos acostados.

Al rato suena el teléfono y Ana se levanta a contestar y para sorpresa nuestra era mi madre, que me andaba buscando, para avisarme que no había podido llegar por que tuvo un problema en el auto y tuvo que llevarlo al taller para que lo revisaran.

Contesté yo el teléfono y me dice que ella ya había comprado las cosas así que, volviera a la casa, cosa que me excusé con una pequeña mentira, dije que estaba ayudando a Ana a cambiar unas cosas y que me iba a ir en un rato más, cuando terminara de ayudarla, corté el teléfono.

Y Ana me miró e hizo una sonrisa coqueta, me hizo una seña para que la siguiera al baño, cuando llegué estaba preparando una ducha para los 2 me dijo ¿Aún insatisfecho? mi intención era echarle un polvo más antes de irme, quería aprovechar mi oportunidad, cuando nos metimos a la ducha sentí su suave cuerpo junto al mío, suave y resbaloso como el jabón.

Me dijo: ¿Quieres hacerme el culito? no lo podía creer, el puro hecho de escuchar eso de una mujer pedirme eso me excitó, mi verga estaba dura nuevamente, como si nada, cuando ella se mueve un poco para acomodarse, tomé mi verga con una mano y con la otra la tomé de la cintura.

Ufff, cuando vi esa raja jugosa, bajando sobre mi verga, decidí tomarla con las dos manos por las caderas, sentí que mi verga entraba dificultosamente por su culo y ella pegó un grito de placer, yo también, después empecé a meterla y a sacarla, después de un rato sus gemidos de excitación me hicieron llegar al clímax total y me dijo que me fuera en ella, que quería sentir mi leche llenándola, a los pocos momentos se fue ella, y luego yo.

Me dio un beso en la boca, me chupó la lengua y me rasguño la espalda, después de eso nos duchamos normalmente, nos dimos hartos besos, nos vestimos y llegó el momento en que dije que me tenía que ir, ella se despidió con un beso en la mejilla y me agarró el culo.

Cuando me fui no dejé de pensar en lo que había pasado ese día, eventualmente tuvimos otros encuentros con ella y con otra madre de algún amigo, pero eso lo dejaré para otros relatos…